| Los cimientos del éxito | *** |
| Válido por muchos meses: Durante este período usted debe trabajar duro para aprovechar todas las oportunidades de crecimiento y expansión que se presenten. Esta influencia le da la habilidad de trabajar duro y con paciencia en el desarrollo de su vida. Este no es un período de expansión resplandeciente, pero lo que construya tendrá una cualidad duradera que le ayudará a soportar cualquier crisis fuerte que surja en el futuro. Esta influencia requiere que trabaje en pos de esos resultados pero no provee el impulso. Solamente le brinda las oportunidades para trabajar eficazmente. Sus efectos son tan sutiles que podría pasar casi desapercibida. Esta influencia favorece a la mayoría de los negocios y las actividades profesionales. Usted tiene la habilidad de manejar la planificación amplia y general de los proyectos y también de ocuparse de los detalles. Ahora puede trabajar en proyectos que le provocarían mucha impaciencia en otro momento. Esto impresionará a sus empleadores y superiores y la buena predisposición de estos le será útil para progresar en su trabajo. Este es también un período favorable para el crecimiento intelectual y espiritual porque ahora puede ver las restricciones como elementos que le proveen forma y estructura y no tan solo como obstáculos a su libertad. De una manera muy real, su vida obtiene la forma y la singularidad tanto de lo que puede como de lo que no puede hacer. Esta influencia le brinda la capacidad de ver la estructura de su vida y de esa manera puede ganar más control sobre ella. Cualesquiera sean sus objetivos a largo plazo, ahora usted será capaz de poner los cimientos del éxito. No desperdicie esta oportunidad. | |
| Tránsito elegido para hoy: Saturno sextil Júpiter, período de actividad desde el 9 de diciembre de 2012 hasta fines de septiembre de 2013 | |
19.12.12
Horóscopo para recordar
23.8.12
"En un minuto uno puede volverse otra persona".
Esta semana estoy corrigiendo Relato de Navidad en La Gran Vía, también de Ricardo Silva Romero y, por esas cosas que tiene la vida, hay varios párrafos que me caen como anillo al dedo para esta semana, como este, por ejemplo:
"Hace un par de horas mi problema era mi vida. Después me concentré en devolverles este carro a sus dueños. Ahora me preocupa vengarme de esa pareja que se ríe mientras elige una película para ver por la noche. Así es la vaina. Las cosas cambian de proporción de esa manera. En un minuto uno puede volverse otra persona. Uno puede sentirse triste cuando se entera de cualquier desgracia (el hijo de ayer de alguna amiga sí nació con hemofilia, un niño tiene sida en vez de sangre entre las venas, un avión acaba de explotar en pleno vuelo), uno puede enterarse de lo peor de lo peor, y sufrir durante toda una hora o un minuto completo, y después sentirse, como en la canción, “de dos pies de altura”. Pero un poco después uno se entera de una gran noticia (ella dijo que sí, ya viene la última película de Spielberg, hay un postre que le gusta en la nevera) y es como si en ese minuto se salvara todo un día de mierda, como si gracias al segundo cuando a uno lo mira la vieja más linda del salón se soportara la tristeza y el desgano de todo un día de clases".
Y así estamos. Por alguna razón, sigo pensando y creyendo que todo saldrá bien.
"Hace un par de horas mi problema era mi vida. Después me concentré en devolverles este carro a sus dueños. Ahora me preocupa vengarme de esa pareja que se ríe mientras elige una película para ver por la noche. Así es la vaina. Las cosas cambian de proporción de esa manera. En un minuto uno puede volverse otra persona. Uno puede sentirse triste cuando se entera de cualquier desgracia (el hijo de ayer de alguna amiga sí nació con hemofilia, un niño tiene sida en vez de sangre entre las venas, un avión acaba de explotar en pleno vuelo), uno puede enterarse de lo peor de lo peor, y sufrir durante toda una hora o un minuto completo, y después sentirse, como en la canción, “de dos pies de altura”. Pero un poco después uno se entera de una gran noticia (ella dijo que sí, ya viene la última película de Spielberg, hay un postre que le gusta en la nevera) y es como si en ese minuto se salvara todo un día de mierda, como si gracias al segundo cuando a uno lo mira la vieja más linda del salón se soportara la tristeza y el desgano de todo un día de clases".
Y así estamos. Por alguna razón, sigo pensando y creyendo que todo saldrá bien.
28.7.12
En estos días he estado corrigiendo varios libros de Ricardo Silva Romero y debo aceptar que estoy gratamente sorprendida, me ha gustado mucho su estilo. Ha sido bastante trabajo, pero ha sido rico hacerlo. En el que estoy corrigiendo ahora, Walkman, me encontré con este párrafo que me gustó mucho y, por eso, lo quiero dejar acá, para recordarlo:
"Pensarían que me estoy volviendo loco, y les diría, de acuerdo con la lógica que he logrado mientras camino, que un loco es aquella persona que no se encuentra interesada en que una de sus voces gane la carrera. En el demente están todas las voces. Todas se superponen y ahogan a las otras. Todas cantan una canción diferente al mismo tiempo y ninguna recuerda cómo se llamaba. Y entonces, cuando unas voces anulan a las otras, narrar la propia vida es una empresa imposible. Y de estar en la capacidad de relatar los hechos, lo sabemos, depende nuestra salud mental".
De eso se trata todo, de encontrar la voz que es.
P.D. No sé si esta entrada signifique que retomaré con juicio este blog, pero por algo se empieza...
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